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Hasta el próximo café, Abuela

Hoy en Coruña Coaching te traigo Hasta el próximo café, abuela. Un post muy personal que necesitaba escribir.

Hace unos días que mi abuela Ofelia nos dejó,  tras vivir una vida larga y sobre todo, valga la redundancia, muy vivida. Lo cual, me ha reconfortado e incluso hecho sonreír cada vez que he pensado en ello.

Durante todos estos días, desde que ingresó en el hospital, he sentido una sensación muy extraña, como si todo esto no me estuviera pasando a mí. Hasta hoy he sido incapaz de llorar, ni de echarla de menos.

A pesar de que en un principio me inquietaba sentirme así, siempre he sabido que en algún momento, cuando mi cuerpo y mis emociones estuvieran preparadas, saldría todo aquello que tengo dentro.

Y hoy he sentido la necesidad de escribir y de contarte a ti, abuela, cuánto te echo de menos. Cuánto te voy a echar de menos el resto de mi vida.

Me siento tan honrada y agradecida por haberte tenido tantos años a mi lado… Por estar aquí en parte, gracias a ti. Por llevar dentro mí  esa historia que has vivido, sentido y compartido. Tu historia y la de los que te precedieron.

Por ser fruto de ese gran amor que sentiste y con el que compartiste pocos años de tu vida. Siempre he pensado lo triste que tuvo que ser para tí perderlo tan joven. Y siempre me he sentido bendecida por venir de él.

De niña o adolescente, una apenas aprecia algunas cosas. A medida que he ido madurando me he dado cuenta de tantas cosas, abuela. Y muchas de ellas las he aprendido de ti, de tu ejemplo, de tu vida.

 

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Has sido una mujer fuerte, luchadora, valiente, generosa, buena, llena de fé, de amor hacia cada uno de nosotros, con principios claros y sólidos, que siempre te llevaron a ser una persona mejor.

Sé que viviste una vida larga y llena de experiencias, a veces muy dolorosas, que en algunos momentos te llevaron a hacerte una coraza para protegerte del dolor.

Pero con los años y poco a poco, fuiste desprendiéndote de ella, porque ya no la necesitabas, y has sido tan generosa, que no hiciste más que regalarnos felicidad y caricias de las de verdad, de las que llegan al alma.

En esta última temporada, tan difícil para ti, has sido el mejor ejemplo que he recibido de lo que significa la aceptación y el fluir con la vida, sin resistencias, con paz y en paz. Te doy tantas gracias por ello, abuela. Me siento feliz de que ya descanses y estés con los que siempre quisiste volver a ver.

Empiezo a darme cuenta de que no voy a poder verte más. Empiezo a echar de menos tu olor, tu piel, tu risa, tus expresiones, tu voz. Me siento más vulnerable ahora que no estás aquí. Pero te sigo sintiendo cerca y estoy convencida de estás y estarás siempre a mi lado. Te quiero con toda mi alma.

Lo sabes porque te lo he dicho hasta el infinito, incluso esos últimos días. No siento que me queden palabras por decir, porque te las seguiré diciendo siempre. Igual que guardo las tuyas muy dentro de mí.

Y cuando lleguen esos  días en los que necesite verte, volveré a ver tu video, en el que sales preciosa, en tu máxima esencia. Hasta el próximo café, abuela.

Hoy me he permitido escribir en Coruña Coaching este post tan personal. Lo necesitaba y es mi pequeño homenaje a mi abuela. En él no hablo de coaching, pero sí de emociones, de valores, de agradecimiento, de “ser” humanos. Espero que lo entendáis. Gracias por leerme y estar ahí.

 

 

4 Comments
  • tati
    Posted at 20:21h, 29 noviembre Responder

    Se que lo entenderás. No tengo palabras.
    Simplemente hermoso, profundo y sincero.
    GRACIAS

    • Patri Human Coaching
      Posted at 21:18h, 03 diciembre Responder

      Y tanto que lo entiendo. Me alegra tanto que te haya gustado…Gracias a ti.
      Un abrazo inmenso.

  • Ana María betancourt key
    Posted at 00:34h, 01 diciembre Responder

    Que bonito ❤️, las abuelas son el mejor regalo 💝 que la vida nos da 🤗

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