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Asertividad: Respeto y Autoestima

Esta semana quiero escribir en Coruña Coaching este post sobre la Asertividad: Respeto y Autoestima. Un tema que me parece vital para mejorar nuestras relaciones, con uno mismo y con los demás.

Antes de nada quiero compartir contigo algo que es muy importante para mi: este viernes por fin ha regresado Óscar, y después de 4 meses separados volvemos a estar juntos de nuevo. Sé que para mucha gente, una relación con estas separaciones puede parecer difícil. Pero no. Todo depende de cómo quieras verlo, si como una amenaza o apoyándonos en todo el amor que sentimos, como una oportunidad: de crecimiento, de confianza, de aprovechar cada minuto juntos, de felicidad.

Y comparto esto contigo, porque la asertividad ha sido y es una herramienta fundamental en nuestra relación. Y en general, en todas las relaciones que mantenemos con nuestro entorno, con los demás. Pero vamos a empezar explicando qué es la asertividad. Y en este caso, voy a echar mano de Olga Castanyer y su libro «La Asertividad: expresión de una sana autoestima«. Me gusta cómo la enfoca, como una habilidad ligada al respeto y al cariño.

Podríamos definirla como la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular ni manipular a los demás. Las personas que tienen algún problema a la hora de relacionarse, tienen falta de asertividad.

Y bajo esta definición podríamos hablar de tres tipos de personas, en relación a su asertividad o falta de ella: Las no asertivas, las agresivas y las asertivas. Nadie pertenece en su totalidad a un grupo u otro, que quede claro. Todos nos comportamos de manera diferente según qué situaciones o según la persona con quien nos estemos relacionando, el momento, etc. Así que nos podemos ver reflejados en todos.

Las personas no Asertivas o pasivas son aquellas que se sienten y muestran inseguras, que nunca se niegan a nada, que no saben enfrentarse y temen disgustar a los demás, poniendo sus deseos por encima de los propios. Son «sacrificadas». Se suelen sentir culpables, sentir manipulados o no tenidos en cuenta. Se quejan, pero al mismo tiempo tienen patrones de comportamiento que responden a ideas como que «es importante sentirse querido por el otro» o que «no importa lo que yo quiera, importan los demás». Viven en el «yo pierdo, tú ganas».

Las personas Agresivas son aquellas que piensan todo lo contrario: sólo importan ellas mismas, nunca los demás. Son personas tajantes, capaces de alzar la voz e insultar, se sienten incomprendidas, solas, y al mismo tiempo, no actúan de otra manera, porque se sienten vulnerables. Suelen decir la típica frase de «digo lo que pienso, no engaño a nadie». Viven en el «yo gano, tu pierdes». Y provocan el rechazo o la huída de los demás.

Por último, están las personas asertivas. Son aquellas que conocen sus derechos y los defienden, respetando a los demás. Son capaces de expresar sentimientos, tanto positivos como negativos, de defenderse sin agresión. Son honestas y pueden hablar de sus propios gustos, discrepar abiertamente, aceptar sus errores, saben pedir y son capaces de decir NO. Y por todo ello, tienen una sana autoestima, no se sienten ni superiores ni inferiores, sienten satisfacción en sus relaciones y poseen control emocional. Saben pedir. Viven en el «ganamos todos».

 

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La buena noticia es, como dije arriba, que la asertividad, es una habilidad, y que como tal, se puede desarrollar. Si en este momento nos ponemos a pensar en 5 situaciones que nos cuestan, que nos hacen sentir inseguros, cortados, incómodos, en nuestra relación con los demás,  estoy convencida de al menos, en la mayoría de ocasiones, responden a una falta de asertividad.

Pero antes, quería hablarte de los derechos asertivos. Son unos derechos no escritos, que todos poseemos, pero que muchas veces olvidamos a costa de nuestra autoestima. Son los siguientes:

  • Derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
  • Derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.
  • Derecho a ser escuchado y tomado en serio.
  • Derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones.
  • Derecho a decir «NO» sin sentir culpa.
  • Derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir «no».
  • Derecho a cambiar.
  • Derecho a cometer errores.
  • Derecho a pedir información y ser informado.
  • Derecho a obtener aquello por lo que pagué.
  • Derecho a decidir no ser asertivo.
  • Derecho a ser independiente.
  • Derecho a decidir qué hacer con mis propiedades, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas.
  • Derecho a tener éxito.
  • Derecho a gozar y disfrutar.
  • Derecho a mi descanso, aislamiento, siendo asertivo.
  • Derecho a superarme, aún superando a los demás.

 

Puede que tras leerlos digas: «si eso ya lo sabía yo«. A mi me ha pasado también. Parecen obvios. Pero parémonos a reflexionar un momento…¿Realmente hacemos uso de ellos? Si volvemos a ese listado de 4 ó 5 situaciones que se nos hacen difíciles, a la hora de relacionarnos con los demás, del que te hablé antes,  podríamos ver qué derecho nos estamos saltando o no teniendo en cuenta.

Desde decir «no» cuando alguien nos pide un favor, a pedir que nos devuelvan un libro o dinero que habíamos prestado, a anteponer siempre a los demás antes que a nuestras propias necesidades (aquí las mamás se llevan la palma), decirle al camarero «no importa» cuando nos ha traído algo que no era lo que habíamos pedido, sentirnos mal si conseguimos un éxito y nuestro compañero no, aceptar halagos, etc…En fin, muchas situaciones del día a día.

Lo importante, una vez más es tomar conciencia de ello para poder cambiarlo. Para poder sentirnos bien. Para mejorar la relación con nosotros mismos y con los demás. Y replantearnos en cada situación, si estamos respetando o teniendo en cuenta nuestros derechos asertivos. En otro post, te contaré algunas herramientas para desarrollar la asertividad muy chulas y super útiles.

Asertividad  significa respeto y el respetarse a uno mismo es clave para tener una sana autoestimaPor eso hoy en Coruña Coaching he querido escribir una pequeña pincelada del tema. Espero que te haya servido, igual que a mi, para tomar más conciencia, y ser un poquito más felices. 

 

 

 

 

 

 

 

3 Comments
  • Mary
    Posted at 08:05h, 23 mayo Responder

    Genial, Patricia.
    Como siempre, directo, sencillo, asequible y dulce.
    No puedo mas que, otra vez, como siempre, felicitarte por tu forma de comunicar.
    Gracias mil y por favir, sigue adelante

  • Maria Jose
    Posted at 09:03h, 23 mayo Responder

    Excelente! Me encanto este post! Espero q ansias el proximo! Continua asi Patri 🙂

  • Lucía
    Posted at 14:52h, 30 mayo Responder

    Patricia, leyéndote me doy cuenta de que tengo que trabajar tanto este tema… ya estoy deseando que me digas las herramientas para ponerme a ello.

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